Ya lo sé

Deja que te mire, Peter. ¡Si estás hecho un chaval! ¿Hace cuánto que no nos veíamos? No, no me lo digas. Fue en el noventa. En el verano del noventa. ¿Te acuerdas? Buf, ahora también hace calor, ¿verdad? ¿Qué tal estás? ¡Se te ve divino de la muerte! Te juro que me encanta verte tan estupendo. ¡Ya es casualidad!

¿Te acuerdas de cuándo íbamos juntos a la playa? ¿Te acuerdas de Molly? Yo recuerdo especialmente el día en que saqué la plancha de mi hijo. La tabla, eso, la tabla. La tabla de surf. ¿Te acuerdas que me dio por hacer surf? Precisamente aquel día. ¿Te acuerdas? ¡No te vas a acordar! Eres un cachondo.

Tú te quedaste en casa. Con Molly. Os encontré en la cama. No te rías. Te hubiera matado. No, déjame hablar. Tú sabes lo que yo sentía por Molly. Lo pasado, pasado, tienes razón. Pero déjame hablar. No estoy enfadado. ¿A ti te parece que estoy enfadado? ¡Qué voy a estar! Pero tienes que darte cuenta de que… Ya lo sé. Déjame hablar. Ya lo sé.

- ¿Peter, qué haces? ¡Molly!
- No es lo que parece
- Pero… Peter, ¿qué haces con Molly… en mi cama… desnudos?
- No es lo que parece
- ¡Pero cómo que no es lo que parece! ¿Tú te crees que soy tonto?
- ¡De verdad que no es lo que parece!

Patético. Permíteme que te lo diga. Patético. ¿Qué querías que hiciera? ¿Llamar a la policía? ¿Para qué? ¿Qué les digo? ¿Qué tendría que haber hecho? ¿Contarle a todo el mundo que mi mejor amigo se estaba follando a mi mujer? No, hombre, no. Eso no te lo crees ni tú. Y eso que sabes que te he perdonado. Ya lo sé. Pero deja que hable, por favor.

- ¡Me gustaría morirme ahora mismo!
- No te pases, que tampoco es lo que parece
- ¡No vuelvas a repetirlo! ¿Y tú no dices nada, cacho guarra?
- Es que… Tenía calor
- Y Peter te iba a refrigerar, claro. ¿Así lo llamáis?
- Un poco, con el abanico…

¿Te acuerdas de cuando dijo lo del abanico? Yo casi me caigo de espaldas. ¡La ibas a refrigerar con el abanico! Imaginación no le faltaba a la tía. ¿Sabes dónde está ahora? Ah, que hace mucho que no la has visto. Ya lo entiendo. ¿Seguro? ¿Seguro que nunca te visita? En fin, ella sabrá… Pues nada, que no somos nadie.

- ¡Os voy a matar a los dos, hostias!
- ¡Contrólate, que no es lo que parece!
- ¡Os mato ahora mismo! ¿Dónde está la pistola?
- ¡Corre, cariño, que éste se ha vuelto loco!
- ¿Dónde está la pistola?
- ¡Salta por la ventana!
- ¡Ya la he encontrado!

Dales saludos a todos. Diles que estoy bien. Adiós. Ya lo sé. Que sí, que ya te estoy oyendo. Que soy un cabrón, ya lo sé. ¿Por no traer flores? Ja ja. No me ha dado tiempo. Pero si te apetecen, voy a por ellas, ja, ja. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Veinte años? ¿Veinte años y un día? Ha merecido la pena. La coja y el muerto. Ahí os jodan a los dos. Ahora me toca a mí. ¿De verdad que no quieres flores?