La asamblea de los muertos del cementerio de Peter (ya lo sé 2)

Este es un tema que nos atañe a todos. No podemos soslayarlo por más tiempo, compañeros. Ya no basta con mirar hacia otro lado. Llevamos juntos demasiado tiempo. Es hora de enfrentarse a ello. La unión hace la fuerza.

- Perdón…
- ¿Qué quiere?
- ¿El que nos ha convocado es Peter?
- Sí, ¿pasa algo?

Nos conocemos todos. Peter, ya sabemos, tiene que soportar las chanzas de su asesino (véase cuento bajero). Nos hacemos solidarios. Nadie ha dudado siquiera… ¡Por Dios! ¡Por el Averno! ¡Creo que queda demostrado que nuestros motivos son nobles!

- ¡Peter convocó sólo a sus conocidos!
- Pero fue la chispa que encendió la voluntad de compartir experiencias
- Cierto, a mí me llamó el de la tumba de al lado
- Aquí no se habla de tumbas

En primer término tenemos que ponernos de acuerdo respecto al lugar de reunión. ¿Exterior o interior? ¿Noche de luna o calor magmático? Personalmente postulo por variar un poco más los escenarios.

- Es importante tener calefacción
- ¿Y pasarnos el día jugando a las cartas?
- ¿Qué tienes tú contra las cartas?
- Nada, soy subcampeón de mus. Por eso me murieron, precisamente

Una vez solventado el asunto de la sede, pasaron a cosas más serias. Todos estaban de acuerdo en que uno de los primeros puntos tenía que ser el de constreñir las conversaciones y los recuerdos a la segunda época. Ninguna historia de vivos. Que se jodan.

- ¿Y de qué vamos a hablar?
- …
- ¿Si nos hemos pasado veinte años, yo por lo menos, sin hablarnos?
- …

Desde luego que reconozco que incumplo mucho la primera ley, o la segunda ley, o esa que dice que no hablemos de cuando estábamos vivos. Yo no sé hablar de otra cosa. No pueden cortarme el rollo ahora que le estaba cogiendo el gustillo.

- ¿Os sabéis lo de la mujer de Peter?
- ¿La que se llamaba Molly?
- Sí
- ¿Qué pasa con Molly?

Por ahí anda, vivita y cojeando. Se le bajaron los humos. Ya le tocará, como a todos. Dice que no se atreve a venir porque estarás enfadado. A ti te lo digo, Peter. Tampoco te pases con la inquina. Creo que deberías hacer un esfuerzo.

- ¿Quién habla?
- ¡Molly!
- ¿Desde dónde?
- ¡Desde el espacio exterior!

Historias como estas, de conversaciones imposibles entre vivos y muertos, de hazañas porqueyohesido, de confesiones y perjurios, de muchos lloros… Cosas como estas que pasan son las que nos contamos. Porque no sabemos otra cosa.

- ¿Cómo te apellidabas tú?
- Sagarna
- ¿Sagarnas o Sagarna?
- Sagarna

Buscamos explicación a lo pasado en vida. Porque no podemos sostener en serio aquella primera o segunda enmienda. Estamos hechos para lo que estamos hechos. Es un decir. Llegamos a contar mentiras para sentirnos mejor.

- Ya sabes que enseguida va a llegar el tío ese con el caballo
- Algo he oído
- Y nos va a llevar al cielo
- Va a ser la hostia. ¿Y cómo cabemos todos en el caballo?

Resumen de lo acontecido. Conjurados por Peter, los muertos (de tumbas, de cremación, de pudridero, de ahogo, de maceración, de cualquier otra manera…) se constituyen en asamblea y deciden relacionarse.

- ¿Y a ti qué te pasó?
- ¿Por qué lo dices?
- No, sin más, por hablar, como estás aquí…
- Ah, bueno, nada, que ya me tocaba…

La mayoría de las historias son así de sencillas, sin alharacas ni grandes éxitos. Lo que pasa es que cuando lo cuentas siempre lo adornas un poco. Y te inventas lo que te da la gana, claro, porque ahí está el asunto. ¿Qué es la vida sin inventar?

- ¿No hay un libro que se llama así?
- ¿Qué es la vida sin inventar?
- ¿O era un poema enmarcado en el cuarto de mi novia?
- Pues ya era rara su novia… ¿Nos vas a contar su historia?

La conocí cuando la contraté de secretaria. Carnalmente. Y así como esta, muchas otras aventuras. Pero permítanme que les abandone un rato porque ese señor de allí se sabe el final de la historia de Molly.

- ¡Señor!
- ¡Dígame, Peter!
- Cuéntenos la historia toda de Molly, por favor
- Va

Lazos comunes y abrazos perdidos. Alma sin cuerpo y cuerpo cojo. Mal asunto. Dedica sus afanes a sustraerse del paso del tiempo. Vive recluida en una habitación muy especial, con estímulos de ozono e iones libres, entregada a la tarea de llegar a bicentenaria, por lo menos

- ¿Doña Molly Malone?
- ¿Sí?
- ¿Es usted la jefa de toda esta panda de macarras macilentos?
- Sí. ¿A que no lo parezco?