Vaya por delante que soy un tipo normal. Siempre me he considerado una persona corriente, del montón. Y lo acepto, estoy feliz con ello. Pertenezco muy orgullosamente a la mayoría silenciosa. Sí señor, no tengo ningún problema con mi normalidad.
Pero de un tiempo a esta parte estoy empezando a replanteármela. ¿Por qué? Supongamos un día cualquiera en que acompaño a mis hijos al colegio por la mañana. Me encuentro habitualmente con el padre de Susie (la amiguita de mi hijita), por decir alguien. Resulta que acaba de confesar a su mujer que es gay. Hace una semana o así. A la mujer le dio un patatús del que aún se está reponiendo en un sanatorio frente a las Rocosas. Dicen que se pasa el día mirando hacia un agujero específico que hay entre los peñascos. ¿Qué tendrá de especial ese agujero?
- ¿Qué miras, Susan?
- ¿Eh?
- ¿Qué estás mirando todo el día?
- Nada, el agujero
- ¿Qué agujero?
- Ése
La madre de Rosina la sucia, otro ejemplo, es lesbiana y ecologista. Lo de lesbiana ya se sabía, porque vivía con una gorda muy rara. Del marido nadie sabe nada, a lo mejor no tiene. Total, que se hizo ecologista estricta y se pasa el día con pancartas y recogiendo basuras y todo eso. Una locura. ¿Esto es normal?
Jordan es el amigo con el que mi hijo juega al fútbol. Bien, pues su tía, que es la que viene a recogerle no se sabe muy bien porqué -sí que se sabe pero no se comenta- es la fundadora del influyente movimiento departamental Salvemos al Pez Rojo, no se lo pierdan… Han conseguido una importante bajada de impuestos en el tema de la compraventa de acuarios.
- ¿Qué modelos tienen?
- Juwel, Hydor, Dupla…
- Me refiero a las ventajas
- Exención total en el caso de que la compra sobrepase una cantidad
- ¿Qué cantidad?
- Tendría que adquirir, por ejemplo, un Biomaa con filtros Tunze
El otro amigo de mi hijo se llama Jordan también. Loco Jordan le dicen. Bueno, en realidad sólo le llaman Loco. Este personaje por sí solo ya es lo más extraño que te has echado a la cara. Vive en un árbol. Le gusta la música de Los Pecos (les recuerdo que estamos a punto de entrar en plenos años diez después del milenio, d.m.). Cocina paellas gigantes. No lleva calzoncillos. Le gusta estudiar. Adora obedecer.
- ¡Loco, deja de joder el césped!
- ¡Le estoy haciendo un favor, señor!
- ¿Cómo? ¿Llenándomelo de mierda?
- Se le llama abono, señor
- ¿Y por qué no llevas calzoncillos?
- ¿Eh? ¡Ah, perdón, que se me caen los pantalones!
¿Esto es normal? ¿Esto es un chico normal? ¿Y el gay? ¿Y la lesbiana ecologista? ¿Y la tía? Por no hablar de los otros, claro, porque creo que no he encontrado todavía a alguien normal (o lo que yo creía que era normal).
¿Podría ser el jardinero del colegio un tipo normal? Aparentemente, sí, pero luego te enteras de que los fines de semana se finge minusválido y se va de marcha con una silla de ruedas a esos sitios extraños donde van los minúsválidos, que debe de ser la repanocha. Mira si es raro el tema… Porque por abajo poco podrán hacer…
Hay gustos para todo, pero me temo que a la gente normal nos quedan ya pocas cosas donde elegir. ¿La tele? ¿Las cartas? Quiero decir que no debe de existir eso de la gente normal. Porque ahora mismo me estoy acordando de los tipos de la oficina… Y no te digo nada de la gente del portal y del patio… Por no hablar de la familia… Perdonen, que mi mujer me está hablando.
- ¿De qué estás escribiendo?
- De la gente rara que nos rodea
- ¡Ah! ¿Has hablado de tu madre?
- Sí, claro
- ¿Y de tus hermanas?
- También
- ¡Pues aplícate el cuento!
Fíjense qué obsesión tiene mi mujer con mi familia. Como si en la suya no hubiera ejemplares muy especiales… Pero mejor me callo.
Volviendo al tema… Si toda la gente es rara, el raro soy yo, que soy el único normal. O sea que en realidad no soy normal. Porque lo normal es ser raro. Y… ¿qué hago yo de raro? Nada. Me cepillo los dientes como todo el mundo. Por ejemplo.
1º) Abro el grifo del agua caliente
2º) Echo la pasta en el cepillo eléctrico
3º) Me cepillo los dientes
4º) Mientras tanto voy tocando el agua por ver si se está calentando
5º) Cuando el agua sale caliente, lleno el irrigador bucal
6º) Me sigo cepillando
7º) Al detenerse automáticamente el cepillo, paso a la siguiente fase
8º) Irrigación gustosa hasta finalización del depósito
9º) Trago de colutorio. Gárgaras
10º) Mirarse al espejo
Esto último es lo más satisfactorio. ¿No lo hace todo el mundo?
Y si después toca ir a la cama, me lavo la cara, me doy crema, meo y me lavo las manos. Más normal, imposible.
Pero de un tiempo a esta parte estoy empezando a replanteármela. ¿Por qué? Supongamos un día cualquiera en que acompaño a mis hijos al colegio por la mañana. Me encuentro habitualmente con el padre de Susie (la amiguita de mi hijita), por decir alguien. Resulta que acaba de confesar a su mujer que es gay. Hace una semana o así. A la mujer le dio un patatús del que aún se está reponiendo en un sanatorio frente a las Rocosas. Dicen que se pasa el día mirando hacia un agujero específico que hay entre los peñascos. ¿Qué tendrá de especial ese agujero?
- ¿Qué miras, Susan?
- ¿Eh?
- ¿Qué estás mirando todo el día?
- Nada, el agujero
- ¿Qué agujero?
- Ése
La madre de Rosina la sucia, otro ejemplo, es lesbiana y ecologista. Lo de lesbiana ya se sabía, porque vivía con una gorda muy rara. Del marido nadie sabe nada, a lo mejor no tiene. Total, que se hizo ecologista estricta y se pasa el día con pancartas y recogiendo basuras y todo eso. Una locura. ¿Esto es normal?
Jordan es el amigo con el que mi hijo juega al fútbol. Bien, pues su tía, que es la que viene a recogerle no se sabe muy bien porqué -sí que se sabe pero no se comenta- es la fundadora del influyente movimiento departamental Salvemos al Pez Rojo, no se lo pierdan… Han conseguido una importante bajada de impuestos en el tema de la compraventa de acuarios.
- ¿Qué modelos tienen?
- Juwel, Hydor, Dupla…
- Me refiero a las ventajas
- Exención total en el caso de que la compra sobrepase una cantidad
- ¿Qué cantidad?
- Tendría que adquirir, por ejemplo, un Biomaa con filtros Tunze
El otro amigo de mi hijo se llama Jordan también. Loco Jordan le dicen. Bueno, en realidad sólo le llaman Loco. Este personaje por sí solo ya es lo más extraño que te has echado a la cara. Vive en un árbol. Le gusta la música de Los Pecos (les recuerdo que estamos a punto de entrar en plenos años diez después del milenio, d.m.). Cocina paellas gigantes. No lleva calzoncillos. Le gusta estudiar. Adora obedecer.
- ¡Loco, deja de joder el césped!
- ¡Le estoy haciendo un favor, señor!
- ¿Cómo? ¿Llenándomelo de mierda?
- Se le llama abono, señor
- ¿Y por qué no llevas calzoncillos?
- ¿Eh? ¡Ah, perdón, que se me caen los pantalones!
¿Esto es normal? ¿Esto es un chico normal? ¿Y el gay? ¿Y la lesbiana ecologista? ¿Y la tía? Por no hablar de los otros, claro, porque creo que no he encontrado todavía a alguien normal (o lo que yo creía que era normal).
¿Podría ser el jardinero del colegio un tipo normal? Aparentemente, sí, pero luego te enteras de que los fines de semana se finge minusválido y se va de marcha con una silla de ruedas a esos sitios extraños donde van los minúsválidos, que debe de ser la repanocha. Mira si es raro el tema… Porque por abajo poco podrán hacer…
Hay gustos para todo, pero me temo que a la gente normal nos quedan ya pocas cosas donde elegir. ¿La tele? ¿Las cartas? Quiero decir que no debe de existir eso de la gente normal. Porque ahora mismo me estoy acordando de los tipos de la oficina… Y no te digo nada de la gente del portal y del patio… Por no hablar de la familia… Perdonen, que mi mujer me está hablando.
- ¿De qué estás escribiendo?
- De la gente rara que nos rodea
- ¡Ah! ¿Has hablado de tu madre?
- Sí, claro
- ¿Y de tus hermanas?
- También
- ¡Pues aplícate el cuento!
Fíjense qué obsesión tiene mi mujer con mi familia. Como si en la suya no hubiera ejemplares muy especiales… Pero mejor me callo.
Volviendo al tema… Si toda la gente es rara, el raro soy yo, que soy el único normal. O sea que en realidad no soy normal. Porque lo normal es ser raro. Y… ¿qué hago yo de raro? Nada. Me cepillo los dientes como todo el mundo. Por ejemplo.
1º) Abro el grifo del agua caliente
2º) Echo la pasta en el cepillo eléctrico
3º) Me cepillo los dientes
4º) Mientras tanto voy tocando el agua por ver si se está calentando
5º) Cuando el agua sale caliente, lleno el irrigador bucal
6º) Me sigo cepillando
7º) Al detenerse automáticamente el cepillo, paso a la siguiente fase
8º) Irrigación gustosa hasta finalización del depósito
9º) Trago de colutorio. Gárgaras
10º) Mirarse al espejo
Esto último es lo más satisfactorio. ¿No lo hace todo el mundo?
Y si después toca ir a la cama, me lavo la cara, me doy crema, meo y me lavo las manos. Más normal, imposible.